martes, septiembre 20, 2011

Carlos Barbarito. Desnuda, al fondo del escenario...





Desnuda, al fondo del escenario,

entre telas arrumbadas,

cables y sogas que cuelgan, yace.

Es la hija, fuego frío, arteria seca.

Detrás de los cartones pintados,

bajo nubes de utilería,

la hija, fuego frío, arteria seca, yace.

¿Qué pasaje repetir,

qué tambor de hojalata batir para despertarla,

con qué camisa de reina,

máscara de princesa vestirla

antes de que el Tiempo,

ahora detenido por un momento

para contemplar su frente, sus tobillos,

retome el oficio de guionista

y escriba polvo donde ahora dice carne?

miércoles, septiembre 14, 2011

Carlos Barbarito. Queda todavía...


Je suis enfin sorti de mon sommeil, je vis.
Paul Eluard.

Queda todavía...

La luz en la grava, cuando ella anda bajo la única estrella
El libro, del que otra vez levanto la mirada para ver el alba
La tierra y su límite, hasta allí la raíz, el tallo y el vástago
El puro vibrar de la cuerda tensada hacia deseo y verdad
Quien la pulsa, de entre los vivos, descalzo y desnudo
Ciertas palabras, regaliz, fontana, cimiento, en una madera
Quien las grabó, con punzón, un instante antes de la lluvia
La luz en el agua, cuando ella bebe en el instante inefable
Lo que llamamos la belleza y, al fondo, caballos
El polvo que levantan sus patas camino a Bizancio
La casa del marino y la casa del orfebre
Un puerto. Un artificio, dicen, que llegará al cielo
Una gota de sangre en un pétalo
Una gota de rocío. Una moneda dorada
El viento otoñal. Olas. Estrellas fugaces. La hierba
Avellanas. Aromas. El sabor del vino y las lágrimas

viernes, septiembre 02, 2011

Carlos Barbarito. La curva del cielo se asemeja...


La curva del cielo se asemeja
a la curva de su muslo cuando atardece.
Hay momentos para esa comparación,
asi como los hay para contemplar,
desde el árbol más alto,
al lobo que se esconde
entre los pastizales, para matar o dormir,
a través del vidrio de una ventana,
en lo oscuro, al pájaro que cae
y, al golpear contra la tierra,
emite un último, indecible sonido, y sangra.



Fotografía: Edward Weston, Nude 1927.