jueves, agosto 11, 2011

Carlos Barbarito. Una hilera de luces hacia el océano...

Канопус Киля


Una hilera de luces hacia el océano;
me detendré ante cada luz,
le daré un nombre que sólo yo conoceré
y seguiré. Me pregunto
qué relámpago alumbrará el agua
cuando mi pie deje la primera huella
en la arena, qué ola
saltará entonces desde el horizonte hasta la orilla,
qué bandada me sobrevolará
con batir de alas y graznidos.
Pero aún no es la hora de la partida.
Deberé esperar todavía,
el final de la esquila y la siega,
la llovizna sobre las ramas secas apiladas,
ante mis ojos el esfumarse de las caras amadas,
los lugares amados, sin transfiguración posible.