lunes, junio 06, 2011

Carlos Barbarito. Dónde estuvo el error -se preguntó-...

Sebastiao Salgado




Dónde estuvo el error -se preguntó-,
en el principio, tal vez,
en el momento de la brutal separación.
Tal vez. En el momento
en que el primer pescador
arrojó la red y supo que es el aire
lo que ahoga al pez. En un extremo,
el bullente sueño y, del otro,
la aquietada vigilia; a aquello que el día
pugnaba por asignarle celeridad y carmesí,
la noche lo fijó y agrisó,
disipó en el frío la fiebre.
No el rostro, la máscara.
Y bajo la máscara, el hueso.
A dónde encaminar los pasos.
A quién ofrecerle olor y lágrima.
Por qué la explicación y no el fuego.
Por qué el fuego en lo remoto.
Por qué la explicación
en vez de traernos prosperidad nos disminuye.
El vino se volvió vinagre
sin haber sido nunca del todo vino.
Las ruedas, luego del primero y único giro,
quedaron trabadas en el barro.