viernes, julio 17, 2009

Carlos Barbarito.Virginia Woolf, 1931.

El libro, repleto de frases, en el suelo.
La mujer de la limpieza lo barre,
junto con pedacitos de papel, boletos de tranvía,
papeles estrujados en forma de bollos.
¿Qué está escrito en el libro?
El amor forma nudos, el amor los rompe.
Ahora no volveré a ir a este lugar. Está vacío.
La hoja muerta descansa en el cerco.
Sólo hay una delgada sábana, ahora,
entre mi ser y las infinitas profundidades.

La mujer de la limpieza no sabe qué hay en el libro,
tal vez ni siquiera le importa.
Le importa, sí, que el piso esté limpio
y el libro y los papeles y los boletos,
donde corresponde, debajo del escritorio, en el cesto.