viernes, marzo 28, 2008

Carlos Barbarito. Ya no -dice-, la última chispa...

Ya no -dice-, la última chispa
sobre el filo del diluvio, y no se viste,
no busca en el diccionario,
bebe lo que apenas fermenta,
se mira en el único espejo que no le miente.
Creció la muerte
en ojos de muertos,
fueron sus míseras mortajas
los tal vez, quizás, podría ser;
¿y ahora, entre gasas que se agitan,
martillazos contra el fino esmalte,
ahora qué, luego de Bizancio,
los delfines, Platón, el Espíritu del mundo?
Flujo: la hora sin color, desnuda.
Reflujo: el árbol atado, bajo el rayo.
Ya no, y no, no, y no,
¿qué se agota, se difumina,
por qué el insulto en el andén,
el tren que parte y se lleva,
que parte y olvida siempre algo,
un pequeño y tembloroso
corazón de ardilla,
de conejo?