jueves, agosto 09, 2007

Georg Trakl. Grodek. Traducción de Nicolás González Varela.

En la tarde suenan los bosques otoñales
de las armas mortales, las praderas doradas
y los lagos azules; sobre todo el Sol
se hunde sombrío: la noche abraza
a guerreros moribundos, el salvaje lamento
de sus bocas destrozadas.

Pero callada en el fondo de los prados
nubarrón rojo, donde habita un Dios en cólera,
la sangre derramada, frío de Luna;
Todas las calles acaban en una podredumbre negra.

Bajo el dorado ramaje de noche y estrellas,
por la arboleda silenciosa va la sombra de la Hermana vacilando,
para saludar el espíritu de los héroes, las cabezas sangrantes;
y suaves resuenan en los juncos oscuras flautas del otoño.

¡Oh, orgullosa tristeza! , sus férreos altares
la caliente flama del espíritu alimenta hoy un violento dolor,
De nietos nunca nacidos.

1 Comments:

Blogger Gustavo Tisocco said...

Carlos es un honor que formes parte de mi blog y haber compartido contigo esta entrevista.
Un abrazo Gus...

12:41 p. m.  

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