lunes, abril 16, 2007

Carlos Barbarito. Francis Bacon

Algunas gotas de tinta trazan muchas letras. Un poco de plata dorada produce un hilo de longitud grandísima. Un poco de azafrán basta para teñir un tonel de agua. Un grano de algalia perfuma una enorme cantidad de aire. Los insectos casi invisibles tienen en su seno un espíritu animal, un organismo, mil diversas partes. Una cantidad muy pequeña de materia quemada produce gran humedad. La luz y el calor recorren grandes distancias, atraviesan el vidrio y el agua, hacen aparecer en ellas imágenes de extraordinaria delicadeza que persisten durante reflexiones y refracciones. En el invierno, los niños meten sus manos en las llamas y no se queman.